En Alemania, Berlín, en 1961 los gobernantes crearon muros mentales y un muro físico de alambres, púas y concreto, separaron a familias enteras, hermanos que no sabrían si se volverían a ver, a los abuelos se les arrebató la oportunidad de ver crecer a sus nietos, le quitaron sus hijos a muchas madres, e interrumpieron posibles historias de amor, como esta, dos jóvenes que coincidieron con la misma velocidad con con la que se separaron y que la historia contará si finalmente será amor o no...