Pese a su inseguridad sobre su apariencia Elisa prefiere ignorar los comentarios de los demás, acostumbrada a que la excluyan e ignoren la mayor parte del tiempo, siendo así hasta que conoce a un tipo que actúa de forma extraña. Una persona a la que ella llamaría un “privilegiado” por su buen aspecto, lo que le hace cuestionarse del por qué es amable con ella frente a los demás, no es hasta que tiene el infortunio de estar a solas con él.