Un streamer argentino experto en speedruns de Resident Evil queda atrapado dentro de sus propios juegos tras una tormenta eléctrica. Despierta armado en mundos pixelados que se fusionan entre sí, sin saber cómo salir. Ahora, haciéndose pasar por un agente, deberá sobrevivir junto a personajes icónicos como Jill Valentine, mientras oculta que su vida antes de todo… era solo frente a una pantalla.