Kaia y Obelix han vivido su final feliz, más bien dicho: su inicio feliz. Después de una boda de ensueño, llegan a su nuevo apartamento con el anhelo de los recién casados, a la mañana siguiente partirán a su luna de miel. Sin embargo, al despertar, encuentran la ausencia del otro y un cambio radical en su realidad. Sin saber qué ha pasado, deberán encontrar la forma de volver a estar juntos o rendirse en el intento.