En el año 2033 el multimillonario Bart Sudenberk lazó su proyecto B.E.T.A, una plataforma social gratuita que prometía conectar a toda la humanidad sin necesidad de aparatos tecnológicos, solo implantando un chip en su cerebro, podrían acceder a internet utilizando la mente, pero un año después dejaría ver su verdadero plan, controlar a la humanidad por completo.