El Cielo lo considera un pecado. El Infierno, una amenaza. Armaros es el hijo de un ángel y un demonio, una existencia prohibida que jamás debió nacer. Condenado desde su llegada al mundo, solo conoce el rechazo, el dolor y la culpa de un pecado que no cometió. Pero cuando la venganza se convierte en su único propósito, deberá enfrentarse a una pregunta que podría cambiarlo todo: ¿es realmente un monstruo… o simplemente alguien a quien nunca le permitieron ser otra cosa?