Bajo la luz fría de la luna, la ciudad aprende a temer un solo nombre: Alecto. Nadie sabe de dónde vino. Solo queda el rastro: Una katana que nunca falla. En una noche interminable de violencia. Alecto atraviesa callejones, clubes clandestinos y rascacielos corruptos persiguiendo a los hombres responsables de arrebatarle todo. En un mundo donde la sangre paga deudas y la luna es testigo, la pregunta no es quién morirá...sino quién quedará en pie cuando la furia.