Boom Poof crece bajo la frialdad de su madre, Woosh, médico‑barbera que confunde cuidado con dolor. Fascinada por intervenir heridas sin sanarlas, Boom huye tras una explosión en busca de ella. En el camino repite lo aprendido: mantiene a los heridos en un estado intermedio. Al hallarla muerta y regresar, descubre que todos han fallecido. Comprende entonces que heredó no solo el oficio, sino una forma de dolor.