En lo más profundo de un bosque primigenio, donde el silencio pesa tanto como la tierra misma, ocurre un nacimiento imposible. El suelo se resquebraja y de sus entrañas emerge una figura humana desnuda, marcada por signos que parecen grabados por la propia naturaleza. Su cabello, de colores imposibles —anaranjado con puntas negras y una extraña sección blanca atravesada por líneas oscuras—, y sus párpados teñidos de rojo lo distinguen como algo que no pertenece del todo al mundo de los hombres.

Creador de contenido mediocre, poco creativo. De a poquito innovando y mejorando, acepto cualquier crítica, mientras más destructiva y amenazante será mucho mejor. Me gusta trabajar bajo presión, así puño mucho mejor mis habilidades para ser mucho mejor de lo que ya solía ser.