Ángela, una chica no muy apasionada por el contacto social, sino más bien alguien influenciada por las pequeñas cosas de la vida que usa para sus escritos, conoce a un chico llamado Alan, que acaba de llegar a su escuela. Gracias a la recomendación de su psicólogo, Ángela trata de ser más amigable con las personas y escribir las emociones que siente en cartas. Alan, que pasa por un momento difícil en su relación, siente que entablar amistad con Ángela lo ayudará con sus ineguridades.