Oyeron un fuerte estruendo en la estación de vitrogas el día que llegué, todo estaba perfecto para que estallara aun así no pasó, horas después estaba sentado en lo que me explicaban era el comando raíz del planeta B18, uno sin reserva de agua encapsulada. Yo no recordaba gran cosa de mí ni de la nave en que venía, así que decidí quedarme hasta que el asunto se esclareciera. Desde entonces he servido al comando y a su búsqueda de agua para las colonias que coexisten en este planeta.