Cuando ya no queda Patria.
Un día el país gritaba de alegría.
Al otro, aprendió a callar.
Entre ruinas y órdenes que no se discuten, Alexis recibe un arma y un lugar que nunca eligió. En un mundo donde la fuerza es la única ley, el miedo se vuelve algo que hay que esconder.
En medio del silencio aparece Kael.
No pregunta. No promete.
Pero, confiar en la persona equivocada puede costarte la vida... y soltarla mucho más.
- Postapocalíptico

