En un mundo donde la vida es controlada por las pantallas, el contacto físico y mirarse a los ojos deja de ser esencial y el amor es brindado ya no por personas, sino a través de un aparato, el pensar y la autonomía termina siendo irrelevante, tu único deber es obedecer, y lo virtual resulta ser más importante que lo real.
Holi soy ArytheCat, dibujante y amante del anime y los comics