Acostumbramos a dar por sentadas las cosas, creemos lo que nos dicen porque no hay una razón evidente para dudar ello y seguimos reglas preestablecidas en un mundo donde todo parece extrañamente estático, Daniel tiende a hacer demasiadas preguntas, esto lo llevará al borde de la realidad donde estará entre vivir sin dudar de nada o cuestionar todo y ser arrastrado a la perturbadora verdad, de un mundo falso.