El odio del Dios del paraíso Leuk, lo convirtió en un dictador sin corazón, que, junto a su ejército de angeles, gobernaron el infierno y le robaron la libertad a Miles y millones de demonios inocentes, arrebatandoles también la luz que les iluminaba los días. Pero, una pregunta invadió las mentes de algunos demonios, ¿Habrá alguien que pueda traer de nuevo la luz al infierno?