Kuze Sen dibujó cada página de su manga... hasta que lo despidieron y le robaron la historia a tres capítulos del final. Esa noche, en la terraza del estudio, el cielo de Tokio se rasgó. Al caer al vacío, una ventana que solo él puede ver le dio un poder que ningún humano tuvo: lo que traza se vuelve real. La Asociación de Cazadores lo midió como rango F y se rió de él. Nadie sabe lo que dice su ventana: rango SSS. Esta vez, el final lo dibuja él.

Café, tinta y malas ideas ☕✒️ Estudio independiente de manhwa y animación Cada historia empieza con una línea