El día que decidí quitarme la vida cambio el rumbo de mi destino para siempre. Mis días son una constante lucha por la inevitable perdida de memoria que ocurre al termino de 60 días. No puedo crear lazos con la gente que conozco porque en algún momento olvidare quienes fueron, por más importantes que hayan sido. Sumando la limitante de vida que nos impone la ciudad. Así es, esta es mi historia.
