Alice creyó haber conocido toda su vida; sus recuerdos, sus amigos, sus padres. Hasta el punto de no juzgar lo que pasa a su alrededor, del porque estás encerrada o qué ocurre en el exterior. Pero aquella noche, cuando todos dormían y ella abrió sus ojos, todo cambio. El caos se desató, consumiendo su mundo por completo.