En el orfanato del este de Napol, en el día todo iba bien, pero durante las noches se oían ruidos raros (arañazos, rechinidos, lloriqueo, pasos, gritos, etc). Nadie fuera del orfanato sabia de las horribles cosas que acontecían hay, cuando estaba oscuro. Uno de entre todos los niños del orfanato merodeaba por el lugar y sabia de las cosas horripilantes que acontecían y quería conseguir como fuera que los niños se portaran bien y los adoptaran pronto, para que no les pasara nada malo.