En la ciudad Medaspena se anuncia la celebración de la Virgencita de las Patas Calatas con un castillo de fuegos artificiales financiado por la municipalidad; todo debía ser fiesta, trazos limpios y colores alegres. Pero no. La basura de la corrupción se ha rebalsado y de ese desborde emerge Móscar, El Matamosquero. Aquí se arruina todo y a todos en el intento.

Comunicador gráfico e ilustrador peruano