Hace una década, los portales cambiaron el mundo. Solo los Elementales, humanos con poderes únicos, pueden enfrentarlos. Daisuke Fuyuhara no es uno de los grandes. Apenas sobrevive cazando en zonas olvidadas. Pero cuando un cristal lo arrastra a una sala prohibida, todo cambia. En un mundo donde el poder decide quién vive... él no debería estar allí.