Rana era una niña que se sentía rechazada por sus padres y por su hermana, que la trataban mal y la hacían sentir inferior. Un día, enojada, decidió escapar de casa y corrió hasta que llegó a un lugar secreto donde había una flor morada muy rara y mágica. Al olfatear la flor, rana perdió la memoria y obtuvo poderes de colibrí, como volar, cambiar de color y escupir veneno. Una ranita que estaba cerca se compadeció de ella y la ayudó a sobrevivir, explicándole sobre la flor y sus poderes.
