Haru Kurosawa conoce a Mary Santos en un fatídico incidente cuando ambos quedan atrapados en un elevador. Mientras el pánico y la claustrofobia lo consumen, Mary logra calmarlo y ayudarlo a recuperar el aliento, dejando una huella imposible de borrar en él. Años después, el destino vuelve a cruzar sus caminos. Haru ahora es un brillante neurocirujano, mientras Mary inicia su camino como pasante de pediatría. Pero hay un problema: ella no recuerda aquel encuentro… él sí. Jamás pudo olvidarla.