Dicen que hay una casa abandonada en las afueras del pueblo. Una casa vieja, olvidada por el tiempo, donde las ventanas parecen observar a quienes pasan frente a ella. Durante años circularon historias extrañas. Algunos aseguraban escuchar gritos en mitad de la noche. Otros juraban haber visto sombras moviéndose detrás de las ventanas rotas. Pero la historia más inquietante era siempre la misma: Quien entraba en aquella casa, jamás volvía a salir. Nadie sabía si era una leyenda o una advertencia