Dmitry vive en la noche, entre silencios, rutinas y miedos que no sabe nombrar. Sirio, en cambio, brilla: es ruidoso, cálido y parece no temerle a nada. Cuando sus caminos se cruzan, algo se despierta—una conexión que va más allá de lo humano, como si las estrellas los hubieran unido desde antes. Sigue leyendo para conocer la historia entre una estrella que quiere vivir como humano y un humano que quiere vivir como estrella.

💙Azul, la estrella que sabe guiar, 💚verde, esperanza que vuelve a brotar, 🖤negro, el lienzo donde al fin brillan los colores que el alma destila.