Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, este también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vertido puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y delante del Cordero. APOCALIPSIS 14:9,10.