Un día Zeus decide que ya es hora de que su hermano se consiga una novia y envía a Eros pero este lo flecha de Perséfone no parecería un problema de no ser por su sobreprotectora madre, Deméter. El pobre Hades debe lidiar con un sentimiento que no pidió, evitar que Deméter quiera venganza por llevarse a su hija, y por si fuera poco una posible traición de parte de sus consejeros.