Serenity y Ethan habían crecido juntos, compartiendo un vínculo especial por la magia que los unía. Aunque al principio solo se veían como amigos, con el paso de los años empezaron a desarrollar sentimientos más profundos el uno por el otro. Sin embargo, ninguno se atrevía a confesarlos, pues sabían que su relación estaba condicionada por la enfermedad de Serenity.