El príncipe heredero. Si, un pequeño príncipe heredero que pocas veces puede darse el gusto de salir y conocer el mundo exterior. Su abuelo se lo advirtió, hay demonios rondando, pero... ¿A quién le importa? ¡Oh! Quizá no sea lo mismo en cuánto se tope con uno. Demonios, maldiciones, amores no correspondidos y unos que apenas surgen. Así como las flores de cerezo nacen en primavera, así surge el amor. Sin más que decir, ¡Disfruten!