La frontera entre los pensamientos y la realidad se volvió inestable hace 400 años. Desde entonces, la humanidad vive anclada a una nueva era donde la mente puede tomar forma. Pero aquellos que perdieron el control de esa fuerza quedaron marcados para siempre: personas consumidas por sus propias manifestaciones. Si tu mente define tu criatura... ¿cuánto de ti queda cuando tu criatura comienza a devorarte? Incluso mi propia manifestación nació de algo que parece imposible... pero no destaca.

He intentado de todo, poco a servido.