Naces, creces, te enamoras y encuentras a tú alma gemela. Esa era la vida añorada por Luis. Pero, ¿qué sucede cuando el bien y el mal necesitan algo de diversión y deciden jugar con el futuro de algunos seres?. Luis sufre el infortunio de ser uno de los elegidos de estas fuerzas sobrehumanas y ahora gracias a ello su destino depende de un movimiento divino en el tablero de ajedrez más grande donde el ying y el yang son quienes manejan cada acción a perder.