La ciudad está podrida y Vorthagor tiene hambre. Iron y Spark recorren las calles junto a un monstruoso camión infernal que devora las almas de los malvados y las arrastra directamente al fuego eterno. Políticos corruptos, billonarios monstruosos y falsas celebridades se transforman en grotescas criaturas nacidas de sus pecados. Porque la basura humana… va donde pertenece.