Piero nunca ha visto una chica de su edad, bueno, es difícil ver una viviendo en el fin del mundo, y a los pies de un antiguo Dios de medio kilometro de altura. Sin embargo, cerca de donde él vive yace una estatua de una misteriosa chica, petrificada hace mas de 100 años. Piero tendrá que emprender una largo viaje cuando el gigantesco Dios le devuelve la vida a esta "Chica de Sal".