No recuerdo cómo llegué aquí. Solo sé que desperté en un mundo desconocido. Un ángel me confundió con un demonio y trató de acabar con mi vida, mientras criaturas monstruosas acechaban entre las sombras. Dime... ¿qué estarías dispuesto a hacer para regresar a tu hogar? ¿Podrías cargar con el peso de tu voluntad... y de tus pecados? Esta es mi historia. Puedes llamarme Isabel... una exorcista.