Hay libros que no deberías terminar. Eira Ashworth tiene 20 años, estudia Letras y dibuja en clase a chicos que juraría haber visto antes. Su vida es normal. Aburrida. Hasta que su tía le hereda una sola cosa: un libro antiguo sin última página. La regla es simple: tiene un mes para escribir el final. El problema: cada palabra que escribe, la recuerda. Recuerda un reino llamado Aethoria. Una corona que no quiso. Una daga hecha del único árbol que puede matar a un rey. Y a dos hombres.