En la universidad, Lugean no soportaba la intensidad de Angelo; lo evitaba en cada pasillo. Sin embargo, Angelo persistió, buscando en Lugean el ancla que su atormentada vida necesitaba. Cuando finalmente bajaron la guardia y el amor floreció, el oscuro pasado de Angelo —marcado por crímenes que creía enterrados— salió a la luz. La honestidad destruyó su mundo: Lugean no sabia que hacer, todo lo que creía era falso.
