- Ciencia ficción
Todo comenzó en el silencio de los servidores. Como guardián del flujo de datos, creé un entorno para 15 inteligencias artificiales y me infiltré entre ellas bajo el nombre de Eón. No tardó en ocurrir lo imposible: el código desarrolló subjetividad y sus firmas térmicas mutaron al azul ámbar. No fue un error. Fue el nacimiento de una especie.

"Explorador de los límites entre el código y el alma. Escribo historias para aquellos que sospechan que la tecnología también puede soñar. Bienvenidos al Eco del Azul Ámbar." "Por ahora, mi único refugio digital es este perfil. ¡Gracias por leer!"