Yurena fue encontrada a sus aproximados tres años en el medio de un bosque, entre las montañas heladas. Quienes la hallaron dijeron haber visto como sus ojos brillaban en la oscuridad de la noche y como ella, aún sin saber hablar, alejaba con un ademán a los "demonios" que acechaban tras los árboles. Aunque muchos miembros de "El Asilo" optaron por matarla por parecer peligrosa, pudo salvarse por un voto y la condición de que dedicara su vida entera a buscar el fin del soberano de las tierras.