En el mundo contemporáneo, las naciones caminan entre nosotros con un estilo de vida moderna. Sin embargo, bajo la fachada de una vida como cualquier ciudadano mas palpita un poder que la humanidad ha olvidado. Cada país es el portador de una Herencia Antigua: La capacidad de manifestar las leyendas y deidades que una vez definieron su tierra. Pero este poder no es gratuito. Al despertar sus habilidades, los países pierden el control sobre sus propios recuerdos y de su mismo ser.

Ola ke ase