Abigael despierta por el sonido de su alarma al comienzo del atardecer, es la señal de que su trabajo en la noche la espera. Dedicada a patrullar la zona como chica mágica, nota que algo va mal y de forma inesperada, un misterioso nuevo compañero le dará una mano para ayudarla. A todos nos encanta soñar e imaginar, pero al volverse adulto, perdemos estas prácticas, al ser una chica mágica, se debe mantener esta ilusión viva en los mas jóvenes, pero, ¿Cómo proteges algo que ya no tienes?