Alberto siempre creyó que podía cargar con el dolor en silencio. Hasta que comienza a sentir emociones que no son suyas y extrañas mariposas oscuras aparecen a su alrededor. Lo que está despertando dentro de él no es una maldición ni un poder heredado. Es algo nuevo, nacido de sus recuerdos, su culpa, su dolor y su deseo de proteger a los demás. Cada emoción lo vuelve más fuerte. Y cada vez que utiliza ese poder, Alberto se acerca un poco más a descubrir aquello a lo que está destinado.
