Liz, una princesa coneja, y Kentin, el heredero de su reino, son obligados a casarse para unificar a sus reinos. Aunque se conocen desde niños, la química entre ambos es nula y apenas se soportan. Atrapados en una alianza política y bajo el peso de sus coronas, ambos tendrán que aprender a lidiar con un matrimonio que no querían
