Cuando la ley y el orden llaman, que mejor que integrar a dos buenos agentes en el lio del inmenso albedrío. Sin embargo, es ahí cuando no solo ellos se involucran si no que los problemas a sus sombras también lo harán. Mientras tanto, la primavera florece y su juventud se hace notar, aunque los casos no se resolverán solos, por ello en compañía del otro resolverán los acertijos hasta llegar a la verdad.