Después de la misteriosa muerte de su hermana gemela, Caleb ha tratado de sobrellevar su vida afrontándose a esta traumática experiencia que terminó por despertar en él un estado mental disociativo. Su mente ha terminado por fragmentarse hasta el punto de depender emocionalmente de medicamentos y otras sustancias, la voz en su cabeza es más real cada día, y lo que ve el espejo es cada vez más alejado de su realidad.