Kazuo Tanaka es un estudiante de Filosofía que ha perfeccionado el arte de pasar desapercibido. Su vida transcurre entre libros, aulas y el techo solitario de la facultad, su único refugio. No tiene amigos, no tiene intereses románticos y, sobre todo, no tiene tiempo para distracciones. Pero un día, bajo la lluvia de pétalos de cerezo, una chica llamada Haruka pone su pie en su camino... literalmente. Ella es todo lo que él no es: extrovertida, segura de sí misma y peligrosamente encantadora.