Vidya Vrai despierta en un abismo junto a desconocidos, donde nada es lo suficientemente claro como para confiar en ello. Mientras intentan entender lo que ocurre, sus percepciones comienzan a desviarse, y con ellas, la forma en que ven a los demás… y a sí mismos. La paranoia crece, el miedo se vuelve silencioso, y cada decisión pesa más cuando no hay certeza de qué es real. Porque en ese lugar, perderse no es desaparecer… es seguir adelante sin saber en qué te has convertido.