Angie, una universitaria de 23 años, está cursando su semana de finales, sin embargo, algo la distrae. Cuando su novio comienza querer dar el gran paso en la cama, ella no puede evitar sentirse ansiosa e incómoda, no porque ella no lo quiera, sino porque no logra excitarse ni con besos o abrazos de su novio… ¿Será que no es el hombre correcto? ¿O la persona correcta?