Cuando estamos a punto de morir, justo en la delgada línea que separa la vida de la muerte todos despertamos un don sobrenatural que nos dura ese pequeño instante y luego pasamos al sueño eterno sin poder aprovechar dicho don. Pero existen unos pocos que obtienen el don y no son capaces de pasar al descanso eterno, quedando atrapados en el Samsara hasta aquel día. Que se les presento la oportunidad de regresar al mundo a tratar de recuperar sus vidas terrenales.
