Si al morir estás en punto medio, te corresponde esperar por tu tren en el Purgatorio mientras rezas por el perdón de tus pecados. Pero... ¿Qué sucede si no recuerdas absolutamente ninguno de tus errores cometidos en vida? ¿La espera eterna? Lo mismo se pregunta Andrea, mientras intenta recordar quién alguna vez fue y que pudo haber hecho que sea tan malo para soportar una eternidad en una decrépita parada de trenes.