Mateo Wong ha tenido una mala vida con su mejor amigo Jon desde siempre. Cada vez que intenta mejorar acaba metiéndose en más problemas... hasta que conoce a Vivaar Kuman. Él consigue hacerle ver lo bello que es dejar de pensar y sentirse vivo. Y como si Mateo hubiese aprendido a respirar, desde ese momento, se aferra a ello.